Abrir ventanas. Fragmentos de reuniones de la Comisión de Dramaturgia

-Reunión 2

Temáticas que hemos ido recopilando:

Multiculturalidad del barrio. ¿Es el Gancho un barrio tolerante? Conviven distintas nacionalidades, ricos, pobres, gays, trans, drogas, putas, comerciantes de toda la vida… y casi nunca pasa nada.

En el Gancho es visible lo que en otros es invisible. Los trans, las trabajadoras sexuales, la precariedad o los cuidados. Porque se hace vida en la calle, porque hay mucho de todo, porque no hay nada que perder, porque cada uno tiene lo suyo, porque hay lo que en otros barrios no hay.

Lo que es invisible. Las historias que hay detrás de un montón de perchas tiradas en una esquina, o de unas zapatillas apoyadas en una boca de agua. ¿Qué ha pasado esta noche mientras muchos dormimos? Si las calles hablaran…

Verdad/mentira. Ficción/realidad. El barrio tiene estigmas. Hay muchos prejuicios fundados o infundados. Aunque está claro que el barrio ha cambiado, ha mejorado su situación, sigue habiendo miedos y recelos por parte de la gente que vive fuera de este barrio, que imaginan lo que pasa en el barrio, creando también historias, inventando realidades.

Gentrificación. Las Armas, el Teatro del Mercado, o el mismo Buñuel son cosas que han ayudado al barrio. ¿A quién han ayudado? ¿A la gente que no vive aquí que ahora no le da miedo entrar? ¿El proceso de expulsión ha empezado? ¿Está cerca?

Pobreza. La pobreza de este barrio, pero también de la ciudad. Las rutas de la pobreza, de contenedor a contenedor, pasando por un supermercado que acaba de cerrar. A quien le sobra algo, lo deja en la puerta de la calle y no dura ni cinco minutos.
Los que piden son siempre los mismos. Cada vez vemos carritos para recoger basura más elaborados. No piensan en que dentro de poco van a salir de esta, sino que lo ven a largo plazo. La invisibilización/naturalización de la pobreza. Al principio te choca, te llama la atención pero poco a poco no te fijas, no te conmueve, empieza a ser parte del paisaje.

Niños expulsados de todas partes/Educación. A unos les molestan que jueguen en la plaza, que fumen un porro en la puerta del negocio de diseño. En las casas molestan, no hay espacio, no hay dinero. Molestan en otros espacios también, en el Buñuel molestan, no podemos educar. La educación es cosa de la comunidad, pero ¿cómo lo hacemos?

Colectivo/ Individualidad. La individualidad, la soledad como enfermedad de nuestro tiempo. El barrio cuida y promueve la red, el encontrarse, el crear comunidad. Habla mucho de lo que nosotros como grupo de teatro somos y nos proponemos.

-Reunión 3

Maribel nos cuenta sobre una de las entrevistas. Muy interesante. Unos versos: A mi me pasa como a ti / A ti te pasa como al vecino / Ni el vecino es el mismo / Ni el otro es igual. Su padre, cuando había bombardeos, subía al tejado de la casa en el Gancho para ver caer las bombas. Después se lo contaba a los demás que estaban en los bajos protegiéndose. Decía que quería morir sabiendo lo que pasaba. Y que no quería morir debajo de escombros.

Charlamos sobre cómo abrir ventanas desde el espectáculo para que se vea lo que hay detrás (las entrevistas). El ejercicio de verbatim que propone Juan es una opción.

Cómo mostrar la diversidad cultural del barrio cuando somos un grupo más o menos homogéneo (poco inmigrante, clase media…). Los “cameos” que propone Juan son una opción. Marta propone que podríamos nombrar en el espectáculo a un personaje que nunca está y que aparece al final. Podría ser un chino. Maribel matiza que habría que cuidar estos cameos para que no sean una utilización.
Félix propone que podemos reírnos de todo y de todos, si también lo hacemos de nosotros mismos. Poniéndonos nosotros en un lugar vulnerable.
Nos damos cuenta que al improvisar solemos hacer estereotipos de la gitana, del marroquí, etc. Cómo podemos hacer un ejercicio de humildad mostrando eso. Es lo que llaman en Argentina enseñar a todos las medias corridas, lo que aquí sería mostrar los tomates en los calcetines.
A Laura se le ocurre otra manera. En un texto ambiguo o incompleto parece que hablamos de algo molesto, tabú…, el espectador va completando eso con su propio prejuicio y al final decir “¿Qué estáis pensando? ¡Malpensados…!”.

Charlamos sobre las entrevistas. No deberíamos hacer muchas más, sino intentar recoger las voces que no tenemos.

Virginia dice que le gustaría que el espectáculo recogiera las problemáticas del barrio pero que afectan a la ciudad y al mundo. Desde lo local hablar de lo global.

Enganchando los Hilos

Juan escribe el texto. Escena mínima

(La escena transcurre en una amplia estancia. En torno a una mesa con tarjetas de colores hay dos personas sentadas escuchando algo con unos cascos que van transcribiendo en sendos ordenadores portátiles. Otra más está de pie pensando. En la mesa hay un tercer ordenador y una silla vacía. Las tres personas son altas, tienen el pelo rizado y presentan un extraño parecido. En uno de los rincones del techo sobrevuela una cuadrilla de angelotes sonrientes vestidos con chandals de tactel)

JUAN- (A los otros dos, mientras comienza a caminar por la estancia) No me miréis así, necesito caminar y llevo ya demasiado rato escuchando entrevistas. Ya no sé si la trabajadora social se va a vivir a San Juan de la Peña, si el inmigrante le dice a los del porro que se aparten un poco o si la cartera es la que saluda a cada persona que se encuentra.
JUANITO- (Levantando la voz, como cuando le hablas a alguien mientras escuchas música con el mp3) ¡Qué gusto haberte encontrado! ¡Qué pasa pues! Ya está aquí la alegría de la huerta. ¡Te veo fantástica! ¿Nos tomamos un café?
JUANILLO- (También levantando la voz) Hacía mucho que no nos veíamos. ¡Qué pasa pues! Éramos pocos y parió la abuela. Pues te veo un poco desmejorada. Otro día nos tomaremos un café.
JUAN- Muy graciosos, sí. Vosotros dos podéis seguir ahí escuchando las entrevistas y jugando con las tarjetas pero lo único que conseguís es aumentar la indefinición del texto. Yo necesito tomar decisiones. Por ejemplo, está bien que el texto quede un poco abierto porque refleja la precariedad que hay en el barrio pero no estoy seguro si me gusta que acabe cayendo en la postverdad que existe en…
(Le interrumpe uno de los angelotes)
ANGELOTE 1- ¿Ha dicho postverdad?
TODOS LOS ANGELOTES- (Mientras remedan que bailan una sevillana) ¡Sí, postverdad! ¡Ole, ole y ole!
JUAN- (Sin dejar de caminar) Uy, qué graciosos se creen todos. (Se acerca a la mesa y coge algunas tarjetas. Lee en voz alta). “Nunca estás solo como en un pueblo”, “Conocer el mundo por detrás”, “Uno de Cerdeña en el dance”. Éstas por ejemplo no me encajan por ningún lado.
JUANITO- (Levantando la voz) Lo del pueblo lo puedes meter en una de las canciones.
JUANILLO- (También levantando la voz) Lo del mundo por detrás tiene muchos dobles sentidos, yo lo descartaría.
JUAN- (Como hablando para sí mismo). Una cosa que había pensado era poner una enumeración de todas las nacionalidades que hay en el barrio, igual podía incluir ahí al de Cerdeña (se queda parado pensando).

(Se hace un silencio solo roto por el batir de alas de los angelotes hasta que suena el politono de un teléfono móvil. Juan lo saca de su bolsillo y responde a la llamada)
JUAN- Hola. (Silencio). Bien, con el texto de la obra del Gancho, un poco retrasado pero como estos de Zaragoza son muy majos aún no me han metido mucha prisa. (Silencio). No, no voy a poder, me gustaría pero no puedo. (Silencio). No, de verdad, si no me siento solo, que si el de la casa de juventud, la educadora de calle, los niños, el abuelo, la maestra…, como no paro de escuchar las entrevistas no tengo ninguna sensación de estar solo…
JUANITO- Sería gracioso que uno de los policías llevara una bolsa de plástico del Corte Inglés en la cabeza como para pasar desapercibido.
JUANILLO- Alguien tiene que decir que, aunque se arreglan las fachadas, la miseria de dentro de las casas sigue igual.
JUAN- (Mientras se pone el índice delante de la boca para indicar a sus compañeros que callen) Bueno, encierro, encierro…, es verdad que llevo unas semanas concentrado con esto y casi no salgo pero no es que nadie me impida salir, es que necesito estar conmigo mismo (Juanito y Juanillo lo miran con reproche) para aclararme un poco. (Silencio. Los angelotes se acercan a Juan y lo miran fijamente). Bueno, creo que te tengo que dejar, me está entrando el remordimiento de no estar otra vez con el texto. Oye, y suerte con el examen. (Silencio). Ah, yo pensaba que tenías un examen pendiente, disculpa, estaré pensando en otra cosa y me habré liado. (Silencio). Besos.

(Los angelotes vuelven a su rincón del techo. Juan continúa caminando hasta que Juanito le saca de sus pensamientos).
JUANITO- Estaría bien que alguien le dijera a unos críos que si no tienen otro sitio al que ir, y que otro le respondiera que justo en ese momento no porque habían cerrado el barrio.
JUANILLO- Hay una que dice que está bien dar pero luego lo difícil es quitar.
JUAN- Vale, entonces voy a hacer otra prueba. (Saca el móvil del bolsillo, selecciona la opción “grabadora” y parlotea con el móvil delante de la cara mientras continúa caminando. Juanito, Juanillo y los angelotes lo miran atentos). (Pone voz de niño). Mis vecinos son super majos. Uno me dio 15 euros. A mí una me da flash. Ay que me caigo. (Pone voz pausada de señora). ¿Y estos niños no tienen adónde ir o qué? (Con su voz normal). Ahora podía intervenir uno de los diseñadores. (Pone voz cristalina). Pues justo hoy no. (Silencio). Lo digo por lo del cierre. (Con su voz normal) Ahora podían hablar varios personajes, como interrumpiéndose pero haciendo una conversación al mismo tiempo, sobre inmigración y prestaciones sociales y tal. (Pone voz acusadora). En el colegio hay muchos chavales de Senegal y hay que buscarles ropa pero luego no hay manera de que se la quiten si hace mucho calor. (De nuevo con voz pausada de señora). Es que está bien dar, pero luego lo difícil es quitar. (Manipula el móvil y se oye completa, con un timbre metálico, la conversación que acaba de grabar). ¿Qué os parece?
(Los angelotes se encogen de hombros)
JUANITO- Está muy bien, gracioso y triste a la vez, creo que la gente del barrio se va a ver bien reflejada.
JUANILLO- No está mal, pero sigues dando vueltas a las escenas intermedias y tienes el final sin decidir. ¿Cómo te va a servir lo que llevas hecho si no sabes cómo acaba la obra?
JUAN- Sí, seguro que sirve, el final llegará en su momento, seguro.
JUANILLO- Tal vez, ¿pero cuál va a ser? ¿Y si no llega? ¿Y si lo que llega no te gusta? O aún peor ¿si no les gusta a los de Zaragoza y te piden que lo cambies?
JUAN- Bueno, por eso no pasa nada, tienen toda la libertad y mi confianza para hacer lo que sea con el texto.
JUANILLO- Ya, pero eso me suena a excusa para poder seguir retrasando decidir cómo será el final. A lo mejor lo tienes pensado ya pero no te atreves a decirlo.
JUAN- (Con cara de sorpresa) Tú me estás intentando sonsacar. ¿Y si resulta que esto que estamos haciendo también es un texto y hay alguien por ahí que lo lee antes de ver la obra? ¡Le quitaría la gracia! Sería un spoiler que dicen aho…
(Le interrumpe uno de los angelotes)
ANGELOTE 1- ¿Ha dicho spoiler?
TODOS LOS ANGELOTES- (Mientras remedan que bailan una sevillana) ¡Sí, spoiler! ¡Ole, ole y ole!
(Bailoteo, aplauso y risa general)

Foto el 4-5-18 a las 17.21

Enganchando los Hilos

Hola. Los saludos nos encantan. Que vaya bueno

¿Para qué sirven los saludos? Su función principal es la de reforzar el sentimiento compartido de formar parte de una misma comunidad entre las dos o más personas que se saludan. Decir “hola”, “buenas tardes”, etc., es una forma de decir “tú y yo formamos parte de algo común” y, al decirlo, de hacerlo presente y real.

Tal vez por eso Juan, nuestro dramaturgo, nos pidió que elaborásemos un listado formado por las diferentes formas de saludarse que había en Zaragoza y en el barrio del Gancho. También, simplemente, las que recordáramos de antes, del pueblo quizás, y las nuevas formas de saludarse en los diferentes idiomas que se escuchan por el barrio.

Así que abrimos un apartado en la carpeta de información digital que compartimos entre todos los miembros del grupo, que titulamos “Formas de saludarse”, y enviamos el enlace a nuestro grupo de whatsapp para que cualquier compañera pudiera ir completando un primer listado de saludos que algunas personas de la Comisión de Dramaturgia habíamos comenzado a escribir. Como primer intento no estaba mal encaminado pero pensamos que no acabó de funcionar del todo: nadie respondió ni completo la lista.

Entonces volvimos a la carga, insistiendo esta vez con un mensaje en nuestro grupo de whatsapp. Pedimos por favor que a quien se le ocurriera algún saludo o saludos se los enviara por privado a una de las personas de la Comisión de Dramaturgia y esta vez sí fuimos recogiendo más saludos que, desde la Comisión, fuimos añadiendo al listado.

Entonces este precioso listado de formas de saludarse pasó a disposición de Juan, de todas nosotras y, a partir de ahora, de todas las personas que lo leáis. No os cortéis en usarlo, los saludos son de todas y ya hemos dicho cuánto nos gustan. ¡Un abrazo!

-Hola
-Qué pasa
-Qué pasa pues
-Buenas…
-Muy buenas
-Buenos días
-Que tal
-Eyyyy
-Adiós, adiós
-Gestuales: choque de puños cerrados, choque de palmas, barbilla arriba, cabeza abajo
-Mira el rey de Roma por dónde asoma (cuando están unas y aparece otra de la que hablaban)
-Mira quién fue a hablar
-Hola amante
-Sabaj al jair
-Sabaj an nur
-Holiiiii
-Salud vecina
-Chao
-Hola corazón!
-Qué pasa bonita
-Namaste
-Agur
-Hola bellas flores
-Ya esta aquí la alegría de la huerta
-Ya ha venido lo más bonito del mundo
-Éramos pocos y parió la abuela
-Jelou
-Ciao bella
-Ni hao
-Ey, que haces?
-Como andamos?
-Qué hay?
-Qué hay de nuevo?
-Dónde te metes?
-Cómo te va?
-Qué te cuentas?
-Qué pasa tío/a?
-Cómo te trata la vida?
-Qué pasa wei?
-Co
-Pasa pues
-Aloja
-Konnichiwa (japonés)
-Ahlan en hassania (dialecto saharahui)
-Ya estás aquí?
-Ya has venido?
-Subes p’arriba?
-Bajas p’abajo?

Enganchando los Hilos

20 entrevistas etnográficas para una creación teatral

Con el objetivo de recabar recuerdos, conocimientos, opiniones y emociones sobre el barrio por parte de sus propios habitantes, han sido realizadas 20 entrevistas a personas del barrio del Gancho. A finales de la primavera de 2017 se realizaron dos primeras entrevistas a modo de prueba y el resto tuvo lugar entre los meses de noviembre de 2017 y abril de 2018. En total, han aportado sus testimonios algo más de una cincuentena de personas, aproximadamente la mitad mujeres y la otra mitad hombres, correspondientes a diversas franjas de edad desde niños de educación primaria hasta personas mayores jubiladas.

El listado concreto de personas a entrevistar se fue conformando a lo largo del desarrollo del proceso, teniendo un peso importante la facilidad para su contacto, el conocimiento personal por parte de alguna de las integrantes del grupo, los temas de interés que iban surgiendo en la investigación y trabajo de dramaturgia, y el objetivo de recoger la mayor diversidad posible de voces y perfiles existentes entre las vecinas y vecinos del barrio. Sin ánimo de exhaustividad, algunos de los perfiles personales recabados (teniendo en cuenta que varios de ellos están repetidos y/o presentes en algunas personas a la vez) fueron: persona con diversidad funcional, vecina activista, comerciante moderno, gitano, mujer no organizada, mujer inmigrante, miembro del dance, niños, trabajadora sexual, profesora, vecina mayor, artista del espectáculo, trabajadora social, homosexual, educador de calle, jóvenes, médica…

Las personas entrevistadoras forman parte de la Comisión de Dramaturgia del Grupo de Teatro Comunitario del Gancho. Han sido 10 personas, entre las que solo había dos hombres. Fue habitual que dos de ellas asistieran a cada encuentro aunque hubo entrevistas realizadas por una sola persona y otras por un grupo relativamente nutrido.

La entrevista respondió al formato de tipo semiestructurado, tomando como punto de partida un esquema previo que permitía su adaptación a cada uno de los perfiles. Su uso no consistió en seguir rigurosamente las preguntas preestablecidas, ya que éstas fueron utilizadas a modo de guion de temas para dar respuesta a las cuestiones planteadas en el proceso de investigación y dramaturgia. De esta manera, la conversación fue fluyendo de manera informal y las preguntas del listado podían ir siendo utilizadas para sacar a la luz determinados aspectos significativos para los resultados del proceso.
El citado guion de entrevista, que agrupaba un total de quince preguntas, puede ser consultado en la imagen situada al final de este texto.

De las 20 entrevistas realizadas, 17 fueron grabadas en audio (resultando un corpus final de unas 14 horas de conversación grabadas en audio digital) y 3 fueron registradas mediante anotación directa. Conforme iba siendo obtenido, todo el material resultante se iba poniendo a disposición de Juan Ayala, dramaturgo de la obra, como materia prima e inspiración a la hora de llevar a cabo su trabajo de creación del texto de la obra.

El listado final de personas entrevistadas permanece en conocimiento confidencial de la Comisión de Dramaturgia, en función de las condiciones de uso del material registrado que fueron informadas a las personas entrevistadas y con cuyo consentimiento se contó. A todas se notificó que únicamente la Comisión de Dramaturgia y el Grupo de Teatro Comunitario iba a tener acceso directo a la información recogida, que su objetivo era servir de base a la elaboración de una obra de teatro comunitario en el barrio del Gancho y que, en el caso de plantearse un hipotético nuevo uso para el contenido de las entrevistas, se recabaría su aprobación antes de hacerlo efectivo. Además, una vez que tuvimos en la mano la primera versión del texto de la obra, contactamos con aquellos informantes que pensamos que podrían verse reflejados con cierto detalle en él, les dejamos una copia del texto para que lo leyeran y obtuvimos su visto bueno personal.

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Enganchando los Hilos

Sesión de trabajo con fotografías del barrio

Es un lunes del periodo que dedicamos a trabajar sobre la dramaturgia de nuestra obra, al mismo tiempo que varias compañeras van haciendo entrevistas a vecinos y vecinas.

El sábado anterior unos cuantos miembros del grupo han recorrido las calles del barrio, sin un rumbo fijo, dejando que sus pasos les fueran llevando y prestando atención a los estímulos que iban surgiendo en su recorrido.
Han traído 31 fotos seleccionadas de todas las que hicieron. Se van proyectando sobre una pared blanca y aparecen rincones del barrio, unos vacíos, otros con algunas personas. Al principio se escuchan murmullos, algunas risas apagadas, pero el silencio va llenado la sala y hace más profunda la observación. Es la paradoja de que unas imágenes acaben provocando un silencio que nos hace pensar, hablar por dentro.

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Después abrimos el debate. Ha sido difícil elegir porque cualquier rincón es bonito. Observar tranquilamente el barrio es justo lo contrario de lo que hacemos en el día a día. Es un barrio muy diferente del que yo recuerdo, con pocas personas, poco bullicio, poca alegría. Da sensación de soledad. Está muy limpio de repente, es un barrio muy escoscao. A veces hay muy ruido, y no lo llevas muy bien para compatibilizarlo con los horarios del trabajo, si trabajas. El barrio es color…

Algunas fotos despiertan comentarios concretos.

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Hay algo de saltarse las reglas. Hay muchas historias que están ahí pero no las conocemos.

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¿Cómo habrá llegado esto aquí? ¿Qué historia hay detrás de un detalle? ¿Y qué ocurre después de haber tomado la fotografía?

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Son vidas paralelas, que no se cruzan, como las de los modernos y los abuelos.

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Dice amor pero da miedo. Es una amenaza.

Entonces, divididos en cuatro grupos, escogemos una foto y creamos una breve escena con lo que nos sugiere. Tienen que ser situaciones concretas en la que se refleje un conflicto.

Las cuatro escenas que representamos son:
1. Una familia muy ruidosa que tiene miedo de que venga su casera.
2. Personas con problemas (suciedad, bulimia, obesidad, drogas…) que reciben insultos.
3. Una madrugada en la que se cruzan los últimos juerguistas y los trabajadores más madrugadores.
4. El choque entre el moderneo grafitero y el fanatismo religioso.

Comentamos las escenas, en círculo. La primera es un caos organizado en el que se sobrevive con unión y también con miedo. Una tragicomedia. En la segunda aparece todo aquello que tienen que tragar los jóvenes como el bullying o la violencia doméstica. En la tercera hay dos planos, dos realidades paralelas. En la cuarta está la mezcla que hay en el barrio, pero tenemos que tener cuidado a la hora de criticar las cuestiones del barrio en público.

Hay muchas ganas de hablar y debatir sobre el barrio. No dejan de aparecer juicios de valor acerca de los temas que van surgiendo, hasta tal punto que a veces cuesta entrar al juego teatral que se plantea.

Una compañera se despide anunciando que no sabe si podrá venir más por un problema personal pero que quiere decirnos que le parece alucinante lo que estamos haciendo y que le encanta que el grupo esté creciendo de esta manera. Nos acercamos a saludarla y despedirla con afecto.

Enganchando los Hilos

Sobre las entrevistas a vecinas del barrio

Para ilustrar el trabajo de la realización de las entrevistas a vecinas del barrio que ha llevado a cabo la Comisión de Dramaturgia, qué mejor que unas entrevistas… un poco particulares. En ellas, tres vecinos “auténticos” del barrio, inspirados en personajes de la obra, lanzan sus preguntas a Virginia, Maribel y Esperanza, tres de las personas que componen la Comisión de Dramaturgia. No vayáis a equivocaros pensando que unas son otras y al revés ¡por favor!

 

Enganchando los Hilos